Disputadas dos jornadas de cada grupo de la Copa Confederaciones y vistas por tanto todas las sedes, Joseph Blatter, presidente de la FIFA, ha emitido una primera valoración sobre la organización del torneo y los puntos a mejorar con vistas a la verdadera gran cita, la Copa del Mundo que se disputará en Sudáfrica dentro de un año. "Son asuntos solucionables. Uno de los objetivos de la Copa Confederaciones es localizar los problemas para darles solución antes de la Copa del Mundo", dijo Blatter como juicio general.
El primer punto a tratar según el dirigente es "la necesidad de mejorar y agilizar el acceso a los estadios. El tráfico y las colas son a veces caóticas, y esto es mejorable", comentó. En cuanto al poco público, el otro punto negro, afirmó: "Esto sí que es preocupante. Revisaremos esto y trataremos de arreglarlo", dijo. Por el momento, recordemos que en algunos partidos se han abierto la puerta a los aficionados para maquillar la pobre imagen en las gradas.
En cuanto a las quejas particulares, Blatter se ha mostrado bastante menos procupado. Por ejemplo tras manifestar abiertamente la delegación española que el estado del césped (de Bloemfonten, por ejemplo) no es el deseable: "Si el césped estaba seco, eso se puede comprobar y arreglarse con un poco de agua. Pero de eso a decir que el estado del campo es una vergüenza va un trecho. Claro, que cuando los españoles dicen que algo es 'de vergüenza' es que no es tan grave... así son los españoles", dijo.
Por último, está el asunto de las molestas 'vuvuzelas', las trompetas surafricanas que se oyen de fondo e initerrumpidamente durante todos los partidos y de la que tanto televisiones como jugadores se han quejado: "El tema de las vuvuzelas se ha convertido en un problema. Su ruído no sólo molesta a los jugadores, sino que entorpece el sonido de las televisiones", confirmó Blatter.


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Luis_Mart1nez comentó
19/6/2009 - 21:20