Iraq continúa siendo el esperpento de la próxima Copa Conferaciones con sus 'shows' extradeportivos y su 'extraña' manera de llevar una selección de fútbol que pretende ser seria en el concierto internacional.
Tras estar sin entrenador oficial durante varias semanas una vez destituido, con bastante poca elegancia y tacto, por cierto, Jorvan Vieira, los dirigentes asiáticos nombraron a Radhi Shnishel. Poco después, la federación decidió contratar a un hombre con más experiencia y fama como Bora Milutinovic, pasando Shnishel a ser su ayudante.
Pero ante la incredulidad de propios y extraños, Shnishel no se presentó a la primera sesión técnica con vistas a Sudáfrica, luego se supo que porque había decidido dimitir. El motivo, según explicó a Al-Iraqiya Sports Channel, considerar que un preparador extranjero no tiene un conocimiento suficiente del fútbol del país como el que pudiera poseer él mismo.


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Anonimo comentó
6/5/2011 - 09:32